Analizamos, con máximo rigor, el estado de un activo inmobiliario, verificando su adecuación normativa y técnica a los requisitos del propietario o comprador; deduciendo en su caso la necesidad de alguna una acción de reparación.

El valor añadido de verificar los riesgos en cartera es evidente si permite conocer la calidad del negocio y adecuar las normas de selección del riesgo.